Mostrando entradas con la etiqueta Cita. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cita. Mostrar todas las entradas

27.5.08

La cita


Abrir la puerta del lugar
Ver mis ojos en sus pupilas
Y se acerca a saludar.

Una sonrisa
Y como su espejo
Despliego mis labios
Estirando el ceño.

Un ademán,
Nos sentamos.
Su voz cálida,
Mis oídos calmos.

Horas de conversación
Intercambios de palabras
Mezcla de miradas tímidas
Mientras disuelvo la miel.

Cercanía, observación
Miradas curiosas
Que analizan,
Buscan y descubren.

Su boca dejando de lado una frase
se vuelve a entrecerrar
lo miro unos segundos
desvío los ojos hacia el té
y en él veo mi deseo
de disminuir la sed.

Su mano se desliza sobre la mía,
Invitándola a soltar la taza
Los huesos de mis manos se relajan
Sus dedos abrazan mi palma.

Nuestros párpados como blancas sábanas
Nos cubren los ojos,
El cuerpo no me pesa,
Floto como en el agua.

Me besa despacio,
Con delicadeza
Arropados de música
Nos decimos certezas.

Escuchando la lluvia infinita,
Alejando el frío,
Con el tacto de los brazos,
Unidos en abrazos tibios.

10.5.08

Sigmund Coffee


Suena el teléfono...
(debe ser él)


Conversamos. Pronunciamos metafóricas dulzuras durante una hora y media.
Hasta mañana. Colgamos.

Tomo un café, y sin embargo, me sumerjo en el jardín onírico...

Música. Enciendo los ojos, me desperezo...
me visto, cepillo mi pelo y coloreo mis mejillas.
Abro la puerta, salgo de casa.
Estampo equidistantes y rítmicos pasos de tacones a lo largo de la vereda.




Llego al Sigmund Coffee. Entro.
Lo veo, nos vemos, sonreimos, nos saludamos.
Nos sentamos apartados en una mesa.
Miradas, palabras, comentarios acerca del clima, y un puñado de cumplidos.

-Un capuccino a la italiana, por favor... (café, leche, chocolate, canela, azúcar...)
-Un café irlandés, y un cenicero


-Gracias...

Charlas del mundo y sus causalidades.
Secretos, confidencias, unísonas risas.

Te observo, escucho, y analizo,
ambos nos analizamos, por inercia,
(por costumbre de analizar siempre al que tenemos enfrente)

Te sigo escuchando y me pregunto:
¿Dónde estabas? ¿Dónde estaba yo?
¿Cómo no te conoci antes?
Antes, cuando me sentía perdida,
cuando la vorágine de la vida misma me envolvía,
me cegaba, me aturdía...

¿Cómo no te conoci antes?
Antes, cuando escribía para vos, porque sabía que algún día me encontrarías.

Suelo escribir fantasías que se gestan, y son hechos.
Suelo proyectar deseos y esparcirlos como acuarelas.
Suelo escribir palabras que el viento desea arrastrar,
al igual que el agua, al igual que el tiempo,
Como el sol, cuando se lleva mis lágrimas y las evapora,
al fin, de la misma manera, a mis palabras se las llevan tus besos.